- Encontré las tizas de colores.
- Buenísimo, vamos a la caja.
(Nota: en pocos días empiezan las clases, el Wal Mart está abarrotado de padres e hijos sacudiendo cuadernos de papel araña de todos colores y eligiendo liquid papers. Todas las cajas tienen, como mínimo, 10 personas con carritos que desbordan útiles escolares y tranquilizantes de todo tipo.)
- Creo que me está bajando la presión, pero necesito esa tiza.
- Vienen de a veinte, ¿cuántas necesitás?
- Y, con dos o tres estoy.
- Bueno, haceme de campana.
- Pará, vamos por allá a "mirar ropa".
- No, no, quedémonos por el sector librería, es menos sospechoso estar mirando una caja de tizas donde hay tizas que estar mirando una caja de tizas donde hay ropa.
- Tenés toda la razón.
- ¿No nos mira nadie, no?
- No, yo te aviso.
- Listo.
Treinta segundos después estamos afuera.
Casi en el acto, se activa el altoparlante.
Informamos a nuestros señores clientes que el establecimiento cerrará sus puertas de inmediato. Nos alertan que han desaparecido tres tizas de colores, así que procederemos a revisar a cada uno de los presentes hasta que las tizas vuelvan a aparecer. Reiteramos: NADIE puede abandonar el establecimiento hasta que encontremos las tizas desaparecidas. Muchas gracias y disculpen las molestias ocasionadas.

1 fragmento(s):
NAAAAAAADIEEEE (tú sabés)
yeahhh baby
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